Las etapas del desarrollo psicosocial de Erikson

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 17 diciembre, 2018
Eva Maria Rodríguez · 17 diciembre, 2018
Erik Erikson desarrolló, en la segunda mitad del siglo XX , una de las teorías más populares e influyentes del desarrollo: la desarrollo psicosocial.  

Las etapas del desarrollo psicosocial de Erikson responden a una teoría psicoanalítica integral que identifica una serie etapas por las que un individuo sano pasa a lo largo de su historia vital. Cada etapa se caracterizaría por una crisis psicosocial de dos fuerzas en conflicto.

Erikson, al igual que Sigmund Freud, creía que la personalidad se desarrollaba en una serie de etapas. La diferencia fundamental es que Freud basó su teoría del desarrollo de una serie de las etapas psicosexuales. Por su parte, Erikson se centró en el desarrollo psicosocial. Erikson estaba interesado en cómo la interacción y las relaciones sociales desempeñaban un papel en el desarrollo y crecimiento de los seres humanos.

“Los conflictos de un hombre representan lo que ‘realmente’ es”.

-Erik Erikson –

Etapas del desarrollo psicosocial de Erikson

Cada una de las ocho etapas descritas por Erikson en su teoría del desarrollo psicosocial se basa en las etapas anteriores, de modo que facilita el camino para los siguientes períodos de desarrollo. Así, podemos hablar de un modelo que señala de alguna manera un hilo conductor vital.ç

Erik Erikson

Erikson propuso que las personas experimentan en cada etapa un conflicto que sirve como punto de inflexión en el desarrollo, como un estímulo para la evolución. Estos conflictos se centran en desarrollar una cualidad psicológica o no desarrollar esa cualidad. Durante la etapa, el potencial de crecimiento personal es alto, pero el potencial de fracaso también lo es.

Así, si las personas se enfrentan con éxito al conflicto superan esta etapa con fortalezas psicológicas que les servirán para el resto de sus vidas. Pero si, por el contrario, no logran superar con eficacia estos conflictos, es posible que no desarrollen las habilidades esenciales necesarias para encarar con acierto los retos de las siguientes etapas.

Erikson también planteó que un sentido de competencia motiva comportamientos y acciones. De este modo, cada etapa de la teoría del desarrollo psicosocial de Erikson se refiere a volverse competente en un área de la vida. Por lo tanto, si la etapa se maneja bien, la persona tendrá una sensación de dominio, pero si la etapa se maneja mal, la persona se quedará con un sentido de insuficiencia en ese aspecto del desarrollo.

Etapa 1. Confianza vs Desconfianza (0-18 meses)

En la primera etapa de las etapas de desarrollo psicosocial de Erikson, los niños aprenden a confiar -o no confiar- en los demás. La confianza tiene mucho que ver con el apego, la gestión de relaciones y la medida en la que el pequeño espere que los demás cubran sus necesidades. Debido a que un bebé es totalmente dependiente, el desarrollo de la confianza se basa en la confiabilidad y la calidad de los cuidadores del niño, especialmente con su madre.

Si los padres exponen al niño a una relación de afecto en la que prime la confianza, es probable que el pequeño también adopte esta postura frente al mundo. Si los padres no brindan un entorno seguro y no satisfacen las necesidades básicas del niño, este probablemente aprenderá a no esperar nada de los demás. El desarrollo de la desconfianza puede llevar a sentimientos de frustración, sospecha o insensibilidad por lo que ocurre en un entorno del que esperan poco o nada.

Etapa 2. Autonomía Vs Vergüenza y duda (18 meses-3 años)

En la segunda etapa de las etapas de desarrollo psicosocial de Erikson, los niños adquieren cierto grado de control sobre su cuerpo, lo que a su vez hace que su autonomía crezca. Al poder completar tareas por sí mismos con éxito, obtienen un sentido de independencia y autonomía. Así, al permitir que los niños tomen decisiones y ganen en control, los padres y cuidadores pueden ayudar a los niños a desarrollar un sentido de autonomía.

Los niños que completan esta etapa con éxito suelen contar con una autoestima sana y fuerte, mientras que los que no lo hacen suelen quedarse con una sensación de caminar sobre un suelo demasiado inestable: ellos mismos (su propio soporte). Erikson creía que lograr un equilibrio entre autonomía, vergüenza y duda llevaría a la voluntad, que es la creencia de que los niños pueden actuar con intención, dentro de la razón y los límites.

Etapa 3. Iniciativa Vs Culpa (3-5 años)

En la tercera etapa planteada por Erikson, los niños comienzan a afianzar su poder y control sobre el mundo a través del juego, marco de un valor incalculable para las interacciones sociales. Cuando logran un equilibrio ideal de iniciativa individual y la voluntad de trabajar con otros, surge la cualidad del ego conocida como propósito.

Los niños que tienen éxito en esta etapa se sienten capaces y confiados para guiar a otros. Aquellos que no logran adquirir estas habilidades es probable que se queden con un sentimiento de culpa, dudas y falta de iniciativa.

La culpa es buena en el sentido de que demuestra la capacidad de los niños para reconocer cuando han hecho algo mal. Sin embargo, la culpa excesiva e inmerecida puede hacer que el niño descarte desafíos por no sentirse capaz de afrontarlos: el sentimiento de culpa no deja de ser uno de los nutrientes más ricos del miedo.

Niño con ansiedad

Etapa 4. Laboriosidad Vs Inferioridad (5-13 años)

Los niños comienzan a realizar tareas más complicadas; por otro lado, su cerebro alcanza un grado de madurez alto, lo que les permite empezar a manejar abstracciones. También pueden reconocer sus habilidades, así como las habilidades de sus compañeros. De hecho, los niños a menudo insistirán en que se les den tareas más desafiantes y exigentes. Cuando logran estas tareas, esperan obtener un reconocimiento asociado.

El éxito en la búsqueda de un equilibrio en esta etapa del desarrollo psicosocial nos lleva a hablar de competencia: los niños desarrollan una confianza en sus habilidades para manejar las tareas que se les presentan. Otro logro importante es que empiezan a calibrar de manera más realista aquellos desafíos que están preparados para afrontar y aquellos que no.

Si los niños que no pueden desempeñarse tan bien como desean, a menudo aparece el sentimiento de inferioridad. Si este eco de inferioridad no se aborda adecuadamente y el niño no recibe una ayuda para la gestión emocional de sus fracasos, puede optar por descartar cualquier tarea que sea difícil por miedo a volver a vivir esa sensación. De aquí que sea tan importante considerar el esfuerzo del niño a la hora de valorar una tarea, separándolo del resultado objetivo.

Etapa 5. Identidad vs Difusión de Identidad(13-21 años)

En esta etapa de las etapas de Erikson, los niños se convierten en adolescentes. Encuentran su identidad sexual y empiezan diseñar una imagen de esa persona futura a la que quieren parecerse. A medida que crecen, intentan encontrar sus propósitos y roles en la sociedad, así como solidificar su identidad única.

En esta etapa los jóvenes también deben tratar de discernir qué actividades son adecuadas para su edad y cuáles se consideran ‘infantiles’. Deben encontrar un compromiso entre lo que ellos esperan de sí mismos y lo que su entorno espera de ellos. Para Erikson completar esta etapa con éxito supone terminar de edificar una base sólida y saludable para la vida adulta.

Etapa 6. Intimidad Vs Aislamiento (21-39 años)

En esta etapa del desarrollo psicosocial de Erikson, los adolescentes se convierten en adultos jóvenes. Al comienzo, la confusión entre identidad y rol está llegando a su fin. En los adultos jóvenes todavía suele ser una prioridad importante la de responder a los deseos del entorno y de esta manera “encajar”. Sin embargo, también es una etapa en la que se empiezan a trazar determinadas líneas rojas de manera autónoma: aspectos que la persona no estará dispuesta a sacrificar por contentar a alguien.

Es verdad que esto también se da en la adolescencia, pero ahora lo que cambia es el sentido. Lo que se defiende deja de ser en buena mediad reactivo para pasar a ser reactivo. Hablamos de iniciativa.

Una vez que las personas han establecido sus identidades, están listas para hacer compromisos a largo plazo con los demás. Se vuelven capaces de formar relaciones íntimas y recíprocas, y voluntariamente hacen los sacrificios y compromisos que tales relaciones requieren. Si las personas no pueden formar estas relaciones íntimas, puede aparecer una sensación de aislamiento no deseada, despertando sentimientos de oscuridad y angustia.

Si durante esta etapa las personas no encuentran un compañero, es posible que se sientan aisladas o solas. El aislamiento puede crear inseguridades y un sentimiento de inferioridad, ya que las personas pueden pensar que hay algo malo en ellas. Pueden creer que no son lo suficientemente buenos para otras personas, y esto puede llevar a tendencias autodestructivas.

Etapa 7. Generatividad Vs Estancamiento (40-65 años)

Durante la edad adulta, continuamos construyendo nuestras vidas, enfocándonos en nuestra carrera y nuestra familia. Generatividad significa cuidar a las personas más allá de sus seres queridos directos. A medida que las personas ingresan a la era de ‘mediana edad’ de sus vidas, el alcance de su visión se extiende desde su entorno directo, que incluye a ellos mismos y a su familia, a una imagen más amplia y completa que engloba a la sociedad y su legado.

En esta etapa, las personas reconocen que la vida no se trata solo de ellos mismos. A través de sus acciones, esperan hacer contribuciones que se conviertan en legado. Cuando alguien logra este objetivo, recibe una sensación de logro. Sin embargo, si no siente que ha contribuido al panorama general, entonces puede pensar que no ha hecho o no está capacitado para hacer nada significativo.

La generatividad no es necesaria para que los adultos vivan. Sin embargo, la falta de ella puede robar a una persona un mayor sentido de logro.

Mujer madura sonriendo

Etapa 8. Integridad del ego vs Desesperación (65 años en adelante)

En la última etapa de las etapas propuestas por Erikson, las personas pueden elegir la desesperación o la integridad. Pensemos que el envejecimiento es en buena medida una acumulación de pérdidas que demandan compensaciones. Por otro lado, aparece la sensación de que se ha dejado más tiempo atrás del que queda por delante.

De esta mirada al pasado puede nacer la desesperación y la nostalgia en forma de niebla o, por el contrario, la sensación de que la huellas dejadas, lo compartido y lo logrado, ha merecido la pena. Una mirada u otra marcará de alguna manera lo que la persona espere del futuro y del presente.

Las personas que alcanzan una visión íntegra de sus vidas no tienen problemas a la hora de reconciliarse con aquella persona del pasado que quizás en algún momento no supo estar a la altura. Reafirman el valor de su existencia y reconocen su importancia, no solo para ellos mismos, sino también para otras personas.

Comentarios finales

Una de las fortalezas de la teoría psicosocial es que proporciona un marco amplio desde el cual ver el desarrollo a lo largo de toda la vida. También nos permite enfatizar la naturaleza social de los seres humanos y la importante influencia que tienen las relaciones sociales en el desarrollo.

Sin embargo, la teoría del desarrollo psicosocial de Erikson puede ser cuestionada sobre si sus etapas deben considerarse como secuenciales, y solo ocurren dentro de los rangos de edad que sugiere. Existe un debate sobre si las personas solo intentan definir su identidad durante los años de la adolescencia o si una etapa no puede empezar hasta haber cerrado completamente la anterior.

Una importante debilidad de la teoría del desarrollo psicosocial de Erikson es que los mecanismos exactos para resolver conflictos y pasar de una etapa a la siguiente no están bien descritos o desarrollados. En este sentido, la teoría no detalla exactamente qué tipo de experiencias son necesarias en cada etapa para resolver con éxito los conflictos y pasar a la siguiente etapa.

  • Erikson, Erik (2000). El ciclo vital completado. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica.
  • Erikson, Erik (1983). Infancia y sociedad. Buenos Aires: Horme-Paidós.
  • Erikson, Erik (1972). Sociedad y Adolescencia. Buenos Aires: Editorial Paidós.
  • Erikson, Erik (1968, 1974). Identidad, Juventud y Crisis. Buenos Aires: Editorial Paidós.