10 beneficios de aprender un segundo idioma

16 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
Los beneficios de aprender una segunda lengua incluyen numerosos beneficios como el crecimiento del cerebro, aplazar la demencia, estimular la memoria, mejorar la atención y muchos más... Te traemos algunos de ellos.

Antiguamente, se solía pensar que aprender dos idiomas creaba confusión en la mente. Incluso, se pensaba, que si se había conseguido aprender un idioma, no había porque molestarse en aprender otro. Una vista aún más extrema y absurda, era que el aprendizaje de un segundo idioma podía causar una especie de esquizofrenia o personalidad dual.

Algunos estudios parecían respaldar la idea de que el aprendizaje de dos idiomas podría ser problemático, especialmente en niños. Los primeros investigadores observaron que las personas bilingües tendían a tener vocabularios más pequeños y un acceso más lento a las palabras. Sin embargo, hoy se conoce mucho más acerca del aprendizaje de otros idiomas, dando paso a una nueva perspectiva.

“Tener otra lengua

es poseer

una segunda alma. ”

(Carlomagno)

Ventajas de aprender otro idioma

Hoy día la actitud y disposición que se tiene hacia el aprendizaje de nuevos idiomas es completamente diferente. Conocer una nueva lengua nos permite, además de comunicarnos con más personas, conocer más de cerca esa cultura, cómo piensan. Y, lo que es mejor, aporta una serie de beneficios sociales, psicológicos y cognitivos.

1. Optimiza el cerebro

Cuando se aprende un segundo idioma, los centros del lenguaje en el cerebro crecen, siendo uno de sus principales beneficios. Así, cuanto más se aprende, más áreas cerebrales crecen. En este sentido, el investigador de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, Albert Costa, se ha dedicado a estudiarlo.

Este investigador compara aprender un idioma con practicar un deporte. Costa asegura que “parece que hay áreas que tienen más materia gris, más densidad de neuronas, en las personas que hablan dos idiomas. Al igual que un jugador de tenis desarrolla el músculo, hablar idiomas es una gimnasia mental. El bilingüismo esculpe el cerebro.

2. Retrasa la demencia

Cada vez más académicos y expertos en el tema consideran que el bilingüismo incrementar nuestra capacidad de reserva cognitiva. Este “almacén” que tiene el cerebro se forma mediante todas las experiencias estimulantes que hemos desarrollado en nuestra vida. Por ejemplo, estudiando, tocando instrumentos musicales, leyendo, o aprendiendo nuevos idiomas.

Así, numerosas investigaciones han relacionado el bilingüismo con la reserva cognitiva y, por consiguiente, han visto que está asociado con un retraso de la aparición de la enfermedad de Alzheimer hasta cinco años. Igualmente, cuanto más alta es esta capacidad de reserva cognitiva, mayor retraso se produce también en la aparición del deterioro cognitivo producido por el envejecimiento.

3. Oír mejor

Ser bilingüe puede conducir a la mejora de las habilidades auditivas. Puede resultar increíble, pero esto se debe a que el cerebro aprende a discriminar mejor los sonidos, de cara a diferenciar fonemas en una y otra lengua. Así, el nivel de precisión es tal que las personas bilingües son capaces de distinguir exactamente dos ruidos distintos.

Incluso un estudio realizado en el Reino Unido ha encontrado que los niños bilingües prestan más atención a los discursos de los demás que los iguales monolingües, así como perciben mejor los cambios inesperados en el habla. Además, este incremento en la atención parece ser que es similar en la adultez.

4. Ser más sensible a aprender más idiomas

Aprender un segundo idioma no sólo aporta los beneficios asociados a ese aprendizaje, sino que además facilita aprender más idioma. Así es que los bebés que se crían en hogares bilingües, pueden distinguir idiomas que ni siquiera han escuchado antes. De esta forma, la mayor facilidad de discriminación de sonidos hará más fácil aprender nuevas pronunciaciones y a manejarse más rápido con el nuevo lenguaje.

Así, por ejemplo, sólo la exposición a los diferentes sonidos en español y catalán, les ayuda a establecer la diferencia entre inglés y francés.

aprender idiomas

5. Ampliación de la memoria

Hablar más de un idioma supone que la persona tiene que tener una buena habilidad para manejar varias fuentes de información a la hora de realizar una tarea. En ello consiste la memoria de trabajo, la encargada de almacenar temporalmente información para poder procesarla. Es fundamental en muchas tareas. Por ejemplo, el cálculo mental, relacionar conceptos, e incluso para interactuar con las personas.

Así, una investigación de la Universidad de Granada y de la de York (Canadá) ha encontrado que los niños criados en un ambiente bilingüe tiene una memoria de trabajo más amplia, más eficaz. Es decir, son capaces de manejar mejor la información a la hora de trabajar con ella.

6. Mejora de la cognición

Además de lo mencionado anteriormente y en relación a ello, se ha encontrado que las personas bilingües tienen mejor capacidad para cambiar de una tarea a otra más rápidamente. Esto se llama flexibilidad cognitiva y permite a estas personas adaptarse más fácilmente a circunstancias inesperadas.

Relacionado con la memoria de trabajo, la multitarea y la atención se encuentra el control cognitivo, el cual también se ha visto más alto en personas bilingües. Al parecer, esto podría venir dado por la necesidad de monitorear ambos idiomas con el objetivo de considerar cuál es más apropiado en cada situación.

7. Mejora la atención

El bilingüismo también se ha relacionado un mayor control sobre la atención, siendo más capaces de limitar las distracciones. Albert Costa, de nuevo, afirma que “el bilingüismo influye en la capacidad atencional. Estar habituado a cambiar de idioma mejora la capacidad para concentrarnos a la hora de hacer una tarea”.

8. Nuevas perspectivas

Aprender un nuevo idioma puede, literalmente, cambiar la forma de ver el mundo. Cada idioma, y por tanto cada cultura, tiene particularidades en su vocabulario. Así, hay palabras que existen en una lengua y no en otra, pero esto no quiere decir que ese concepto u objeto no exista en ambas. Simplemente, resultó ser más relevante para una determinada cultura. Así, aprender un nuevo idioma puede hacer que cambie la percepción del entorno y la sensibilidad hacia ciertos aspectos.

Aprender japonés, por ejemplo, que tiene términos básicos para describir los colores (los colores son nombres propios de personas, masculinos o femeninos, por ejemplo: Midori (verde y nombre de chica), puede ayudar a que percibas el color de diferentes maneras.

9. Mejora la comunicación

El aprendizaje de una segunda lengua, aumenta la atención que prestamos a las normas y estructura del lenguaje abstracto, lo que puede hacer que mejores en tu lengua materna. Es decir, se presta más atención al idioma propio, siento más consciente de los matices y significados que puede tener una oración.

Por lo tanto, también mejora la comunicación verbal y no verbal. Aprender nuevas entonaciones y pronunciaciones, por ejemplo, aumenta el repertorio y facilita el moverse libremente por todas las posibles expresiones, así como sea necesario. Así, esto puede suponer una ventaja a largo plazo en la vida cotidiana, mejorando la capacidad de relacionarnos con otras personas.

10. Fomenta el pensamiento crítico

Pensar en cómo piensan y se expresan otros hace, por un lado, que reflexionemos acerca de cómo pensamos y nos expresamos nosotros mismos y así, ser autocríticos. Por otro lado, pensar cómo otras personas construyen su discurso, cómo entonan y a qué le dan importancia cuando hablan es una herramienta potente para poder comprender puntos de vista distintos al propio.

Como Geoffrey Willans dijo “Nunca se puede entender una lengua hasta que comprendas al menos dos.

En resumen, aprender un segundo idioma no sólo te permitirá comunicarte con más personas en el mundo, sino que supone un cambio a corto y largo plazo. Hablar otra lengua cambiará poco a poco tu cerebro y, además, te hará ver las cosas de otra manera en el presente.